lunes, 28 de diciembre de 2009
por Micca Monda Campbell
Miembro del Equipo de conferencistas
de Proverbios 31, Ministerios para la mujer

Versículo clave:

“Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida." Juan 9:3 (NVI)

Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo


martes, el 29 de diciembre

Devoción:

Jesús tenía una manera única para aclarar malos entendidos y para ayudar a las personas a ver la verdad como debía de ser.

Por ejemplo, en Juan 9, vemos a Jesús rechazar la explicación tradicional para el sufrimiento, luego de que sus discípulos señalaran a un hombre ciego y le preguntaran: “Para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres?” (v. 2) En otras palabras, ellos desean saber qué había hecho él para merecer su ceguera.

“Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.” Los discípulos miraron hacia atrás para hallar la razón por la cual este hombre era ciego. Pero Jesús redirigió su atención hacia adelante y hacia arriba, con una nueva perspectiva.

Generalmente, nuestra forma de ver y explicar las cosas determina como respondemos a los retos de la vida. Cuando nuestro enfoque es interno – en nuestra persona – o externo – en las circunstancias – respondemos con temor, inseguridad, quejas y desesperación.
Sin embargo, Jesús redirige nuestras dudas y enfoque. Y al hacerlo nos permite ver el sufrimiento bajo una luz distinta que refuta las tendencias tradicionales. No todo el sufrimiento es consecuencia directa de nuestros errores. El dolor sirve un propósito más alto en nuestras vidas. No sufrimos – como generalmente se piensa – porque lo merecemos o por algo que hicimos, sino para que la gloria de Dios se revele en nuestras vidas.

El sufrimiento nos refina, y como dice el Apóstol Santiago, sirve para que seamos perfectos e íntegros, sin que nos falte nada. El dolor nos mueve a buscar el corazón y la voluntad de Dios. En lugar de preguntarnos: ¿Qué hice para merecer esto?, debemos preguntarnos: ¿Cuál es el propósito de mi sufrimiento? ¿Qué es lo que Dios desea hacer en mí a través de mi dolor?
En momentos difíciles animémonos la una a la otra a poner nuestro enfoque en el Cielo, pues dicho enfoque provocará en nosotras una respuesta al dolor que refleje nuestra confianza en el Señor. ¡Su gloria será revelada en nuestras vidas!

Mi oración para hoy:

Amado Señor: Dame una nueva perspectiva. Ayúdame a ver la verdadera razón de mi sufrimiento. Enséñame a confiar en ti. Yo quiero que otros vean tu gloria y tu obra en mi vida. En el Nombre de Jesús. Amén.

miércoles, el 30 de diciembre

Aplicación:

Escoge no mirar en el “retrovisor de tu vida” el día de hoy.

Pídele a Dios que te muestre el fruto de tu sufrimiento.
Identifica las formas en que Dios está refinando tu fe y tu carácter, transformándote a su imagen.

Recursos sugeridos:

¿Qué hago ahora?

Más recursos


jueves, el 31 de diciembre


Puntos para reflexionar:

¿Qué crees que el Señor está obrando en tu vida a través de tu sufrimiento?

El hombre ciego aprendió algo de Cristo, a través de la forma en que Él sanó su vista. ¿Qué has aprendido tú sobre el amor de Cristo a través de su sanidad en tu corazón?

viernes, el 1 de enero

Versículos para recordar:

1 Pedro 4:12-13, "Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito. Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también sea inmensa su alegría cuando se revele la gloria de Cristo." (NVI)

2009 por Micca Monda Campbell. Todos los derechos están reservados.

Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Wendy Bello, editora

Judith Hernández: judithhernandez.blogspot.com

Ana Stine http://anastinescorner.blogspot.com/

Natasha Curtis
lunes, 21 de diciembre de 2009
por Shari Braendel Miembro del Equipo
de conferencistas
de Proverbios 31,
Ministerios para la mujer

Versiculo clave:

“Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará donde quiera que vayas.” Josué 1:9
(NVI)

Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo

martes, el 22 de diciembre
Devoción:

Mientras trataba de dormir unos minutos más, mi esposo se inclinó hacia mí y me susurró que iba a la piscina. Estábamos de vacaciones en Florida, por lo que ir a la piscina sería una actividad normal para mucha gente. Pero no para mi esposo. Él no es una persona que “va a la piscina”. Jamás. A la playa tal vez, pero solo si voy con él a caminar.

Así que cuando me besó y salió solo por la puerta de nuestro hotel sentí mucha curiosidad, aunque no lo suficiente como para perder unos minutos más de sueño. Cuando me volteé unos treinta minutos después, me di cuenta de que aun no había regresado, así que me puse a chismosear un poco.
Salí al balcón para ver si podía verlo, preguntándome qué estaría haciendo. Mientras recorría con la vista la zona de la piscina vi a un mendigo sentado a un lado del camino que llevaba a la entrada de la playa pública. Recordé haber pasado por su lado el día anterior cuando dormía en el césped. Sin embargo, hoy estaba sentado con las piernas cruzadas, café en la mano y hablando con alguien. Me inclinė un poco más hacia el borde del balcón y mi corazón brincó cuando me di cuenta de que era mi esposo. Estaban sentados sobre unas rocas, tomando café, entablando una conversación.

Los observé desde la distancia como por veinte minutos hasta que tomaron cada uno su camino. Mi esposo se veía tan cómodo hablando con este hombre. Reían, sonreían y pasaban un buen tiempo. Supe que se ofreció a lavarle la ropa al hombre y luego antes de irse le dio algo de dinero.

Tuve que parar un momento y preguntarme si yo habría tenido el valor suficiente para hacer lo mismo. ¿Me acercaría a un completo extraño solo para sentarme y hablar? ¿Le ofrecería a alguien con hambre un café y un poco de desayuno como lo hizo mi esposo?

Mientras reflexionaba en este encuentro yo pensaba en la clase de hombre que es mi esposo. La verdad, ėl no es del tipo de los que se levantan temprano a leer su Biblia todos los días y no está en ningún comité en la iglesia. En cambio, lo verás hablar con un mendigo, darle dinero a un extraño necesitado y ser amable con las personas. Es decir, “ser Jesús” para otros.

Yo creo que Dios nos pide a cada uno de nosotros, salir y “ser Jesús”. Algunas veces, sin embargo, nos consumimos tanto en las cosas diarias de la vida que simplemente no lo hacemos o decimos que lo haremos más tarde porque no tenemos tiempo ahora.

También creo que Dios no nos pide hacer algo para lo que él ya no nos haya preparado. Mi esposo fue mendigo cuando era joven. Se vio obligado a vivir por su propia cuenta cuando tenía 15 años. Aprendió a buscar refugio en la nieve acumulada, en los sótanos, en autos abandonados. Él siente compasión de los que no son amados, los que huyen de sus casas y los que no tienen la ropa tan limpia.
Cada uno de nosotros tiene un don, talentos y experiencias pasadas que nos permiten alcanzar y tocar a otros en formas que son verdaderamente significativas para ellos. Casi siempre no nos cuesta más que una taza de café hacerlo. ¿Qué experiencias o pasiones tienes tú que te hacen una candidata perfecta para alcanzar a alguien hoy?

Mi oración para hoy:

Amado Dios, abre mis ojos a la gente a mí alrededor para que yo pueda marcar la diferencia en otra persona. Yo sé que las circunstancias de mi vida no son en vano cuando me ofrezco a ti y a tu servicio. Dame la oportunidad de ser “Jesús” para alguien hoy. En el nombre de Jesús, Amén.

miércoles, el 23 de diciembre

Aplicación:
Ore y pregúntele a Dios si hay alguien cuya vida él quiere que usted toque. Ore para que él ponga a esa persona en su camino y para que usted tenga el valor de alcanzarle.

Haga ajustes hoy para servir en un comedor público.

Recursos sugeridos:
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jueves, el 24 de diciembre

Puntos para reflexionar:

¿Qué experiencias o tiempos duros he experimentado que puedo usar para ayudar a otra persona?

¿Seré una persona amargada por mi pasado, o lo usaré para relacionarme con alguien que necesite a Jesús?

viernes, el 25 de diciembre

Versículos para recordar:

Efesios 1:11, " En Cristo también fuimos hechos herederos, pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad…” (BLS)

Mateo 25:40, “Yo, el Rey, les diré: "Lo que ustedes hicieron para ayudar a una de las personas menos importantes de este mundo, a quienes yo considero como hermanos, es como si me lo hubieran hecho a mí". (BLS)

Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Wendy Bello, editora

Judith Hernández: judithhernandez.blogspot.com

Ana Stine http://anastinescorner.blogspot.com/

Natasha Curtis

© 2009 por Shari Braendel. Todos los derechos están reservados.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Katherine R. Cottle
Graduada de “She Speaks”
Conferencia de Proverbios 31
Ministerios para la mujer

Versiculo clave:

“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Juan 3:16 (NVI)

martes, el 15 de diciembre


Devoción:

Ah no, mi hijo había empezado a bailar el temido baile que me decía que se estaba por hacer encima. Estaba tan absorto en los enormes y bellos adornos navideños que colgaban del techo del paseo de compras que había ignorado completamente a su vejiga de 4 añitos. Le estaba advirtiendo que necesitaba ir al baño. Estábamos a segundos de que se produjera un accidente y sin cambio de ropa.

Hace poco, los doctores habían catalogado a mi pequeñito con una enorme etiqueta: niño con trastorno pervasivo del desarrollo. La traducción simple: él aprende de modo distinto al de la mayoría, y las cosas que para los niños con un "desarrollo típico" son fáciles a él le resultan un desafío. Por ejemplo, el poder reconocer que su cuerpo necesita ir al baño y el comunicarme esa necesidad a mí. Tenía otras 20 cosas que lograr en el paseo de compras y no estaba lista para esto.

Gracias a la habilidad materna de rápidamente poder maniobrar y escurrirse entre la muchedumbre y evadir la enorme pila de regalos navidad de un solo salto logramos llegar al baño justo a tiempo.

La frustración comenzó a apoderarse de mi corazón. No es simplemente que estaba abrumada por la presión de la lista de mis quehaceres, sino también por la dificultad que mi hijo tenía con el reconocimiento y el poder de explicar sus necesidades. Señor, ¿podrá en algún momento decirme lo que está pasando por su cabeza? ¿Cómo vamos a llegarle al corazón?

Mientras nos lavábamos las manos, él de repente empezó a cantar con todo el corazón, “Joy to the world, the Lord has come, let earth receive her King.” (¡Regocijad! Nació el Señor. ¡Que la tierra reciba a su Rey!) ¿De dónde salió esto? Me pregunté. Apaciguando la frustración de mi mente, me detuve a escuchar. La canción estaba tocando por el intercomunicador. Yo le había prestado oídos sordos a la misma.
Mi hermoso pequeño con su gran etiqueta había logrado escuchar lo que yo no había escuchado. Las mujeres que salían de sus baños individuales le sonrieron y cantaron con él. Creo que los ángeles nos hubieran incluido en su coro aquél día.

En ese momento sentí que el Señor me daba la certeza de que Él había creado a mi hijo y sabía cuáles eran sus necesidades y exactamente como alcanzarlo. Después de todo, de eso se trata la Navidad. Nuestro amado Padre, sabiendo nuestra necesidad del regalo de la salvación, alcanzó al mundo a través de Jesucristo. ¡Regocijad! Nació el Señor. ¡Recibamos a nuestro Rey!

Mi oración para hoy:

Querido Señor, Gracias por conocer mis necesidades, haber enviado a Tu Hijo y haber creado la manera de llegar a mi corazón. Esta Navidad, por favor calma mis inquietudes y mi lista de quehaceres para que pueda escuchar Tu canción. En el nombre de Jesús, Amén.

miércoles, el 16 de diciembre

Aplicación:

Escribe el nombre de dos personas por las que desees orar esta Navidad. Ora para que escuchen el mensaje de los villancicos durante las fiestas, y que se den cuenta de la gracia completa que se les ha puesto a su alcance a través de Jesucristo.

Recursos sugeridos:

¿Conoces a Jesús?

Más recursos

jueves, el 17 de diciembre

Puntos para reflexionar:

En una situación ocupada, ¿alguna vez te detuviste para escuchar lo que se dice a tu alrededor?

¿Cuál es tu nivel de regocijo hoy?


viernes, el 18 de diciembre


Versículos para recordar:

Isaías 7:14 "Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emanuel." (NVI)

Mateo 6:8, “porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.…” (NVI)

1 Timoteo 1:15, “…Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores…” (NVI)

© 2008 por Katie Cottle. Todos los derechos están reservados.

Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Wendy Bello, editora                                                                                               Judith Hernández: judithhernandez.blogspot.com                                                                              Ana Stine http://anastinescorner.blogspot.com/                                               Natasha Curtis
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