Samantha Reed
"Job respondió
entonces al SEÑOR. Le dijo: «Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no
es posible frustrar ninguno de tus planes…De oídas había oído hablar de
ti, pero ahora te veo con mis propios ojos" Job 42:1-2, 5 (NVI)
Lectura:
Algunas veces no confío completamente en que Dios ha preparado cosas
buenas. Para mí, para mi familia, para mis amigos y para otros.
El año pasado estuvo inundado de casas reposeídas, pérdida de negocios,
alacenas y tanques de gasolina vacíos para aquellos que yo amo. Se han
enfrentado a intentos de suicidio, sobredosis de drogas y pérdida de
seres queridos. Familiares y amigos han pasado por infidelidades en el
matrimonio, hijos sentenciados a la cárcel, un segundo año de
desempleo, carros dañados, iglesias dividiéndose y la lista continúa.
No estoy segura de que él pueda redimir el dolor, recuperar lo que se
ha perdido, sanar todo lo que se ha roto. ¿En verdad él puede unir las
piezas del año pasado y darnos un futuro de esperanza?
Ahora mismo las circunstancias muestran otra cosa, y si me guío por lo
que dicen las circunstancias, estoy lista para creer que la respuesta
es no, el Señor no puede.
Pero las circunstancias dicen cosas que pueden cambiar en un momento.
Y la realidad es esta: Dios nunca cambia. Su poder para dar un futuro y
una esperanza nunca cambia. Su palabra nunca cambia. Entonces, cuando
la vida nos envía olas de duda y desesperanza de la autoridad de Dios
sobre las circunstancias, yo re-leo pasajes de su fidelidad y
redención. Me vuelvo otra vez a la verdad.
Al mismo tiempo que la familia de Job, su hogar, sus cultivos y su
salud se desvanecían…Dios estaba preparándose para darle el doble de
todo lo que había muerto, le habían robado o se había dañado.
Cuando José era un esclavo y un prisionero…Dios lo estaba preparando
para hacer de él el segundo al mando en Egipto.
Cuando Ruth estaba sin hogar, una viuda…Dios estaba creando
un hogar en el corazón de Booz para que ella fuera esposa, madre y la
tatara-tatara-tatarabuela de su hijo.
Mientras Lázaro estaba atado a su ropa fúnebre…Dios estaba formado el
soplo para darle una nueva vida.
En el momento en que David cayó en adulterio…Dios estaba haciendo los
arreglos para que se levantara en arrepentimiento.
Cada vez que Saulo crucificaba cristianos…Dios veía a Pablo predicando
al Cristo crucificado.
Con cada golpe con el que Sarai hería a Agar…Dios veía a Sarah
golpeando sus celos, su orgullo y dudas con el nacimiento de Isaac.
Cuando Ester era solo una niña huérfana temblando de temor
por su vida…Dios abrió el camino para que su hija hiciera temblar un
reino y salvara a su pueblo.
Mientras Raab acogía a hombres en el refugio de su cama…Dios vio el
refugio para los espías en su techo.
Cuando Pedro perdió su fe y negó a Jesús…Dios lo vio atrayendo muchos a
la fe y proclamando al Cristo.
Mientras Moisés mataba al egipcio con su mano…Dios lo veía escribiendo
los 10 mandamientos con esas mismas manos.
Cuando María vio morir a Jesús, ¡Dios vio a Jesús resucitado y sentado
en su trono celestial!
No importa cuán terribles o deprimentes eran las circunstancias, Dios
transformó cada una de ellas en un futuro de esperanza.
Nuestro versículo clave nos asegura que ninguno de sus planes puede ser
frustrado. A pesar de lo que esté pasando en la vida, estas
historias de redención y esperanza dicen la verdad. Dios puede y lo
hará: devolver, restaurar, reavivar y renovar. Él ve más que los
problemas del presente y esta prendiendo una chispa de fuego para
alumbrar tu futuro con esperanza.
Abrámonos a mirar cómo sus planes para el futuro se van haciendo
realidad. Y creamos que él puede tomar cualquier circunstancia y usarla
para bien y para su gloria.
Amado Dios: Estoy
tan agradecida de que no solo ves mi futuro, sino que tú lo has
planeado. Gracias por tu fidelidad. Y por grabar estas historias de
vidas en las que convertiste un pasado terrible en un futuro de
esperanza. Te pido que hagas lo mismo por mis circunstancias. En el
nombre de Jesús, Amén.
Pasos para la
aplicación:
Abre la palabra de Dios y busca verdades de su poder y de sus buenos
planes. Busca circunstancias parecidas a las que estás pasando ahora.
Por ejemplo: si te han tratado injustamente; anímate con la historia de
Daniel en el pozo de los leones. Si luchas con la infertilidad,
encuentra esperanza en la historia de Ana; si estás orando por
familiares para que se acerquen a Dios, anímate con la historia de la
redención del hijo pródigo.
Recursos
relacionados:
Cuando compras algún recurso a través de los Ministerios Proverbios 31
dejas una huella en la eternidad porque tu compra apoya las diversas
esferas que sin costo alguno ofrece este ministerio para dar esperanza.
Quisiéramos competir con los precios que ofrecen los enormes almacenes
que venden en línea, pero sencillamente no podemos hacerlo. Por lo
tanto, agradecemos muchísimo todas y cada una de las compras que hagas
con nosotros. ¡Gracias!
Nuestra
página principal
Más
recursos
Puntos para
reflexionar:
Independientemente de las circunstancias, declara: Dios está
siempre de mi lado y está trabajando a mi favor. Hoy voy a dedicar un
momento para escribir acerca de todas las veces en las que Dios fue
fiel conmigo el año pasado.
Versículos que te
darán fuerza:
Génesis 50:19b-20a, —No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso
tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal,
pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos
viendo: salvar la vida de mucha gente. (NVI)
Salmos 40:5 Muchas son, SEÑOR mi Dios, las maravillas que tú
has hecho. No es posible enumerar tus bondades en favor
nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más
de lo que puedo contar. (NVI)
© 2012 de Samantha Reed. Todos los derechos están
reservados.
Gracias por su ayuda editando este devocional.
Wendy Bello, editora
Judith
Hernandez
Ana Stine
Natash
Curtis
Waleska
Nickerson
Veronica Young
lunes, 20 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comments:
Publicar un comentario en la entrada