martes, 27 de mayo de 2008
por Amy Carroll Miembro del Equipo de Conferencistas de Proverbios 31, Ministerios para la Mujer Versículo clave: Eclesiastés 3:11, “Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin.” (NVI) Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo. martes, mayo 27 Devocional: Aquellos de nosotros que hemos vivido en áreas rurales sabemos que los tractores en el camino son parte de la vida. Sin embargo, solo por que ellos son parte de la vida, no los hace menos irritantes si estas de prisa! Yo seguí a un tractor por una de nuestras estrechas calles de dos carriles, recientemente. A un punto yo perdí completamente mi paciencia por su lenta velocidad y comencé a gritar (sin que me oyeran- gracias a Dios) “¡Apresúrate apresúrate apresúrate!” ¡Eso no agilizó el tractor para nada! ¿Cuántas veces yo me he acercado al tiempo de Dios de la misma manera? Y eso no lo ha apresurado a el tampoco. Lo admito, Dios no siempre opera a la velocidad que a mí me gustaría y yo quiero que Él se apresure, se apresure, se apresura. Y pienso que Sara, la esposa de Abraham, se sentía de la misma manera. Después de esperar 10 años por el bebe que Dios le había prometido a Abraham (Esta en Génesis 12-21 para la historia completa) Sara, decidió “ayudar” a Dios. Seguramente 10 años era mucho tiempo de espera para cualquier persona. Entonces Sara le dio su sierva, Hagar, a su esposo. Y ellos dos tuvieron un hijo. Pronto las dos mujeres estaban peleándose. ¡Hablando de novelas!! Finalmente quince años después el hijo que Dios le había prometido a Abraham, nació. Dios no estaba tarde. Su tiempo era perfecto. Era Sara la que estaba afanada, y apresurando las cosas, pero ella se dio cuenta que había un precio que pagar por manipular las circunstancias. Yo se que Sara y yo no estamos solas en nuestros deseos de que Dios se apresure En Isaías 55:9, Dios dice, “Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!” (NVI) El tiempo de Dios es parte de sus caminos. Yo podré estar dando golpecitos con el dedo índice a mi reloj, pero Él nunca esta tarde. Él puede parecer lento, pero Él siempre está en el tiempo preciso. ¿Te ha hecho Dios una promesa que ha tardado un poco en cumplirse? ¿Ha plantado, Dios, un sueño en tu Corazón que no se ha realizado todavía? ¡No pierdas tu esperanza! Dios es fiel, y puedes confiar en su tiempo perfecto. Coloca tus ojos en Él y disfruta el viaje hacia tu destino. Hay muchas cosas que aprender en el camino que van a incrementar el gozo del cumplimiento de la promesa. Mi oración para hoy: Amado Dios, algunas veces no entiendo tu tiempo. Casi siempre es difícil esperar pero yo te creo. Yo quiero confiar en tus caminos y tu tiempo. Ayúdame a aprender lo que necesito aprender mientras espero. En el nombre precioso de Jesús. Amen. miércoles, mayo 28 Aplicación: Escribe algunos de los planes o sueños que tú crees que Dios ha puesto en tu corazón. Considera si has estado manipulando las circunstancias para tratar de ver esos sueños hacerse realidad. O si te has enfocado en el tiempo de Dios. jueves, mayo 29 Puntos para reflexionar: ¿Estoy completamente comprometida a esperar por el tiempo de Dios.? ¿Qué es lo que Dios quiere que yo aprenda en este tiempo de espera? viernes, mayo 30 Versículos para recordar: Salmos 130:5, “Espero al SEÑOR, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza” (NVI) 2 Pedro 3:9, “El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se *arrepientan.” (NIV) Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional. Judith Hernández: judithhernandez.blogspot.com Janet Eckles: http://www.janetperezeckles.com/ Ángela Vásquez Ana Stine Laura A. Colón González

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