lunes, 31 de agosto de 2009
por Glynnis Whitwer


Miembro del Equipo de conferencistas de Proverbios 31,                       Ministerios para la mujer
Versículo clave:

“Así esos falsos profetas… andan engañando a la gente diciendo que son apóstoles de Cristo y que sirven a Dios igual que nosotros. Lo cual no es extraño. ¡Hasta Satanás se disfraza de ángel de luz, y también sus ayudantes se disfrazan…” 2 Corintios 11:13-15ª (BLS)

Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo

martes, el 1 de septiembre

Devocional:

Debí haberme dado cuenta antes. El anuncio llegó en una carta “oficial”, diciendo que mi hijo había sido seleccionado como un muchacho “modelo” de estudios secundarios. Parecía un anuncio verdadero, pero era sólo un engaño.

Quizás lo que me confundió fue el elegante papel en que escribieron la carta, con dirección, sitio de la red y número telefónico. Quizás fue el honor de saber que mi hijo había sido reconocido a nivel nacional. O quizás fue porque en la carta repetían constantemente que yo no tendría que pagar nada porque mi hijo saliera en tal libro. Tengo que admitir que la carta que me enviaron después, con el anuncio del recibo de la biografía de mi hijo también me engañó. Sin pensarlo, les envíe un cheque por $50 dólares, para comprar este maravilloso libro en el cual se reconocería a mi hijo.

Pero nunca recibí el libro. Entonces llamé y dejé un mensaje. Pero nunca obtuve una respuesta. Fui al sitio de la red y dejé un mensaje electrónico. Tampoco recibí respuesta alguna. Finalmente, un año más tarde, investigando a través de la red, me di cuenta de que yo, al igual que un sinnúmero de padres, había sido engañada.

Yo nunca pensé caer en tal trampa. Al principio, busqué cualquier indicio de que el libro fuera una trampa, pero al no encontrar ninguno, caí en ella. Ahora me doy cuenta de que debí haber requerido que me mostraran el libro, antes de comprarlo.

El Apóstol Pablo nos advirtió sobre un engaño aún más peligroso hacia los cristianos. En su carta a los corintios, capítulo 11, el advirtió a los creyentes sobre los falsos maestros. Estos falsos profetas no estaban predicando el verdadero evangelio de Cristo, ni tampoco vivían de acuerdo a sus enseñazas. Aún así, los corintios los toleraban. Pablo les advirtió: “¡No crean todo lo que escuchen o vean!”

El evangelio según San Mateo cita lo dicho por Jesús al respecto en lo que los teólogos llaman el Sermón de la Montaña. En el capítulo 7, versículos 15 y 16, Jesús nos advirtió: "¡Cuídense de esos mentirosos que dicen hablar de parte de Dios! Ellos se presentarán ante ustedes tan inofensivos como una oveja, pero en realidad son tan peligrosos como un lobo feroz. Ustedes pueden reconocer a esos falsos profetas si se fijan en lo que hacen. No se recogen uvas ni higos de una planta de espinas, porque ella no los puede producir”. (BLS)

En estos dos versículos, Jesús nos advierte que Satanás tratará de engañarnos, disfrazado como un agente de Dios. Pero podemos identificar a los engañadores por medio de los “frutos” que producen, o sea, la evidencia de la verdad comprobada por el paso del tiempo. Existen ocasiones para engañarnos por todos lados. La Biblia frecuentemente señala que habrá enseñanzas “cristianas” falsas, pero no seremos engañados si evitamos: guiarnos por nuestras emociones; confiar en creencias incorrectas; tratar de hacernos ricos de un día al otro, y otras prácticas similares.

Mi experiencia con el libro de reconocimientos me enseño a ser cuidadosa y a esperar ver el “fruto”. A través del estudio de la Biblia, nosotras podemos aprender a identificar el verdadero fruto cristiano y, por el otro lado, también aprenderemos a identificar el engaño. Como mi pastor dice siempre: “El tiempo y la verdad van mano a mano”.

Mi oración para hoy:

Amado Padre: Tú eres la fuente de luz y verdad. Te alabo por tu bondad y tu justicia. Ayúdame a aprender tus verdades y tus caminos, para que yo pueda identificar los engaños. En el Nombre de Jesús. Amén.

miércoles, el 3 de septiembre

Aplicación:

Piensa en una situación en la que fuiste engañada. Haz una lista de las verdaderas razones por las cuales caíste en la trampa. ¿Qué situaciones pasaste por alto que pudieran haberte evitado ser engañada?

Recursos sugeridos:

Quienes somos

Más recursos

jueves, el 3 de septiembre

Puntos para reflexionar:

Lee 2 Corintios 11:1-4. ¿Qué es lo que más le molesta a Pablo?

De acuerdo a estos versículos, ¿Cómo podemos saber si están tratando de engañarnos?
viernes, el 4 de septiembre
Versículos para recordar:

I Juan 4:1-2, "Queridos hermanos, no les crean a todos los que dicen que tienen el Espíritu de Dios. Pónganlos a prueba, para ver si son lo que dicen ser. Porque el mundo está lleno de falsos profetas. Ustedes pueden saber si una persona tiene el Espíritu de Dios cuando esa persona reconoce que Jesucristo vino al mundo como verdadero hombre”. (BLS)

Romanos 16:17-18, "Queridos hermanos, les ruego que se fijen en los que causan pleitos en la iglesia. Ellos están en contra de todo lo que a ustedes se les ha enseñado. Apártense de esa gente, porque no sirven a Cristo, nuestro Señor, sino que buscan su propio bien. Hablan a la gente con palabras bonitas, pero son unos mentirosos y engañan a los que no entienden”. (BLS)

© 2009 by Glynnis Whitwer. All rights reserved.
Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Laura A. Colón González, editora                                                                  Wendy Bello, editora                                                                                             Judith Hernández: http://www.judithhernandez.blogspot.com                             Ana Stine                                                                                                                Ángela Vazquez                                                                                                               Lupe Coka
lunes, 24 de agosto de 2009
por Susanne Scheppmann Miembro del Equipo de conferencistas de Proverbios 31, Ministerios para la mujer Versículo clave: Santiago 1:3-4, “…pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada." (NVI) Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo martes, el 25 de agosto Devocion: Mi fe tiembla. Ocurre más frecuentemente cuando algo pasa en la vida que está más allá de mi entendimiento. Mi fe se desploma a lo más bajo del océano muy distante, cuando veo un desastre natural, una tragedia familiar, o la caída de otro cristiano. En mi humanidad, no puedo comprender los “¿por qué?" Independientemente de mi distorsionado pensamiento, Dios es fiel. La escritura marca las siguientes tres verdades a través de toda la Biblia. Dios es bueno. “Él es la Roca, sus obras son perfectas, y todos sus caminos son justos. Dios es fiel; no practica la injusticia. ¡Él es recto y justo!" (Deuteronomio 32:4, NLT) Dios siempre trabaja en nuestro mejor interés. “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” (Jeremías 29:11, AMP) Los caminos de Dios están más allá de nuestro entendimiento. "Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor —. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!" (Isaías 55:8-9, NVI). Entonces, ¿qué hago cuando mi fe se derriba? Necesito ver la verdad que es más profunda que mi realidad humana. Necesito reconocer que mi fe solo puede crecer cuando debo creerle a Dios, sin el beneficio de que entienda cada detalle de su voluntad divina. También tengo que darme cuenta que la fe es cambiante, y yo no soy la única que tiene problemas con la duda. Un ejemplo Bíblico de alguien que tiene problemas con la fe es el discípulo Tomás. Tomás pasó tres años con Jesús. Él vio los milagros que hizo el Señor. Pero aun así su fe se desvaneció. Jesús nunca se dio por vencido con Tomás, sino que continuó animándolo a creer y confiar. Entonces cuando tengo problemas para mantener mi fe a flote en medio del océano de dudas, buscaré a Jesús para que me ayude. De buena forma admitiré que no entiendo el por qué de la situación. Y aceptaré que es parte del proceso de crecer en fe. Me afirmaré en el verso clave de la semana, mientras mi fe se mantiene. “…pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada." (Santiago 1:3-4, NIV). Si tu fe está cayendo hoy, acompáñame en el camino de la fe. Podemos caminar con ánimo juntas sabiendo que estamos perseverando y madurando, y que un día nuestra fe estará completa, sin faltas en ninguna área. Mi oración para hoy: Amado Dios, algunas veces mi fe decae. Ayúdame a mantenerme en la verdad de tu Palabra. Ayúdame a recordar que mi fe va creciendo en cada circunstancia. Dale fortaleza a mi fe, para que yo pueda perseverar y madurar. En el nombre de Jesús, Amén. miércoles, el 26 de agosto Aplicación: Copia las siguientes escrituras en notas pequeñas: Deuteronomio 32:4, Jeremías 29:11, Isaías 55:8-9, y Santiago 1:3-4. La próxima vez que tu fe se sienta débil, lee estos versículos para encontrar poder. Pídele a Dios que te muestre la verdad de su fidelidad. Recursos sugeridos: Quienes somos Más recursos jueves, el 27 de agosto Puntos para reflexionar: ¿Hay ciertas áreas en donde mi fe flaquea? ¿Hay ocasiones cuando me siento culpable por no tener suficiente fe? viernes, el 28 de agosto Versículos para recordar: Romanos 10:17, " Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la Palabra de Cristo." (NVI) 1 Pedro 1:7, " Porque la confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se prueba con fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se prueba por medio de los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que se ha probado tanto merece ser muy alabada." (BLS) © 2009 by Susanne Scheppmann. All rights reserved. Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional. Laura A. Colón González, editora Wendy Bello, editora Judith Hernández: http://www.judithhernandez.blogspot.com Ana Stine Ángela Vásquez Lupe Coka
lunes, 10 de agosto de 2009

por Wendy Pope

Miembro del Equipo de conferencistas

de Proverbios 31, Ministerios para la mujer

Versículo clave:

Josué 10:13ª, “ Y el sol se detuvo, y la luna se paró, hasta que la gente se vengó de sus enemigos..." (NVI)

Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo

martes, el 11 de agosto

Devocion:

¿Necesitas más tiempo en tu día? ¿Ha habido días en los que necesitas solo un poco más de luz para completar tus tareas? Si necesitas tiempo, pídeselo a Dios. El tiempo está en sus manos.

En el versículo clave de hoy nos encontramos a Josué que necesitaba un poco más de tiempo en su día. Josué y el ejército de los israelitas estaban peleando con otros cinco ejércitos de los amorreos para conquistar la tierra asignada para ellos luego de cruzar el río Jordán. Josué y sus hombres estaban cansados. La batalla por el territorio había sido intensa. Como líder, Josué había decidido viajar toda la noche para atacar a los enemigos por sorpresa. Y nos encontramos a Josué pidiéndole a Dios que detuviera al sol y a la luna para que pudieran pelear.

Hace como una década que el Señor me llamó de manera radical a confiarle mi tiempo y levantarme cada mañana, antes de que el sol saliera, a pasar un tiempo en oración y leyendo su palabra. Recuerdo que le pregunté a Dios: “¿Cómo puedo hacer esto?”. Yo argumentaba: “Soy una madre y esposa ocupada”. El bebé solo tiene unos pocos meses. Necesito dormir”.

Yo obedecí pero no con toda la disposición en mi corazón. Nunca se me ocurrió pedirle a Dios que me ayudara al ajustar mi horario para que yo pudiera caminar en obediencia a Él y al mismo tiempo pudiera encargarme de todas mis otras responsabilidades.

Mi problema no era que yo no quisiera conocer a Dios a través de la oración y de su Palabra. El problema era que yo pensaba que podía manejar mi tiempo mejor que él. Yo me creí la mentira que me decía que yo tenía el control, ajustaba mi día y lograba mucho. La mentira me decía que yo no necesitaba a Dios para las cosas pequeñas de mi vida diaria. La mentira me decía que yo no necesitaba diezmar a Dios los primeros frutos de mi día. La mentira, mintió.

De la misma forma en que los reyes del sur fueron derrotados, también lo fue mi mentira. Durante esta última década he aprendido a llamar a Dios, como lo hizo Josué, y pedirle que “el sol y la luna se detengan” para que yo pueda completar lo que Él me ha ordenado que haga. Es mi deseo estar en paz con su tiempo y no completar mi lista. ¿Que si creo que Dios ha tomado el tiempo en sus manos por mí? Sí lo creo. ¿Y cómo puede ser eso posible? Él es Dios, el gran Yo Soy, y el creador del tiempo. Yo solo soy una “yo no soy” disfrutando de la historia de Dios un día a la vez. ¿Estás dispuesta a confiar tu tiempo en sus manos marcadas por los clavos?

Mi oración para hoy:

Amado Dios, ayúdame a saber que tú eres bueno. En el nombre de Jesús, amén.

miércoles, el 12 de agosto

Aplicación:

Escoge un lugar para el tiempo que vas a pasar con el Señor. Pon tu reloj despertador diez minutos más temprano para pasar tiempo con él. Pídele que te ayude a planear tu horario para el día y lograr lo que él necesita que logres. Escribe en un diario lo que Dios te enseñe acerca de tu tiempo.

jueves, el 13 de agosto

Recursos sugeridos:

¿Qué hago ahora?

Más recursos

Puntos para reflexionar:

¿Qué o quién determina tu horario?

¿Qué puedes hacer para aminorar la marcha?

¿Confías en Dios para que se encargue de tu rutina diaria? Si no, ¿por qué?

Si contestas que “sí”, alábale por su obra en tu vida.

viernes, el 14 de agosto Versículos para recordar:

Génesis 1:3-5, " Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!» Y la luz llegó a existir. Dios consideró que la luz era buena y la separó de las tinieblas. A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.'" (NVI) Eclesiastés 3:1, " Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: " (NVI) Eclesiastés 3:11a, "Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el *hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin." (NVI).

© 2009 by Wendy Pope. All rights reserved.

Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Laura A. Colón González, editora Wendy Bello, editora Judith Hernández: http://www.judithhernandez.blogspot.com Ana Stine Ángela Vásquez Lupe Coka

miércoles, 5 de agosto de 2009
por T Suzanne Eller Miembro del Equipo de conferencistas de Proverbios 31, Ministerios para la mujer Versículo clave: Génesis 1:5, “ A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.” (NIV) Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo martes, el 4 de agosto Devocion: Yo estaba leyendo la Biblia un día y me di cuenta de un gran error en la escritura. Todo el mundo sabe que primero llega la mañana y luego viene todo lo demás. ¿Verdad? Pero allí estaba, bien claro. Génesis 1:5 dice “Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día”. Claro que no era un error. De alguna manera Dios comenzó con el anochecer, el tiempo de descanso, y un día de productividad viene después de eso. Nosotros vivimos en una cultura donde el descanso frecuentemente se ve desde una perspectiva negativa. Cuando trabajamos, trabajamos duro. Cuando jugamos, jugamos duro. Realmente sabemos como llenar nuestro tiempo con una cantidad de actividades: mensajes e información electrónica, limpieza, la alimentación; comprar y preparar la comida, transportación; llevar y traer la familia de una actividad a otra en nuestro carro, los aeróbicos para mantener una vida sana, y mucho más en nuestra lista de cosas para hacer. Nos enfocamos en hacer todo ese trabajo y luego finalmente descansamos. Diecisiete años atrás, a la edad madura de 32, descubrí que tenía cáncer. Yo le dije al doctor que no tenía tiempo para cáncer, pero la enfermedad no consultó con mi horario. Mi vida cambió mientras yo puse a un lado muchas cosas que eran, o yo creía que eran absolutamente vitales. Mientras tanto pasaba por la quimioterapia, cirugías y radiaciones. No era divertido, pero una nueva cosa que salió de todo esto fue una nueva lista de prioridades. ¿Lo primero? Balancear mi vida. Aprendí a como meterme en mi cama y colocar todas las preocupaciones a un lado, descansando mi cuerpo y mi mente. Tranquilizarme un poco cuando la vida se vuelve un poco loca, y pensar en lo que es importante y aquello que no llegó a ser mi meta. Comencé a ver la noche como la primera parte de mi día y ver la mañana partiendo desde el descanso. Esta nueva manera de vivir fue un concepto que cambió mi vida. No solo físicamente, pero también espiritualmente. Recientemente yo tenía dos invitaciones para unas conferencias muy cercanas una a la otra. Mientras se acercaba ese día, mi tiempo con mi Padre celestial se volvió “noche.” Claro que yo me preparé, pero el tiempo espiritual se convirtió en la prioridad por unas semanas. Cuando llegué a la ciudad donde tenía que dar la conferencia, cerré la puerta de la habitación y escuché el corazón de mi Padre en lugar de repasar mis notas. Y un ministerio fructífero salió del descanso. Yo estaba refrescada y llena de la presencia de Dios, en lugar de estar llena de mi propio esfuerzo. ¿Cuantas veces nos sobresaltamos porque estamos fuera de balance? Quisiera poder decir que yo siempre estoy en balance, pero no es así. Hay algunas veces cuando tengo que apaciguarme y reconsiderar mis prioridades una y otra vez. Y si el descanso físico o descanso espiritual han sido dejados para último lugar, tengo que poner todo sobre la mesa y dejarle a Dios que me ayude a escoger para que yo pueda dejar “la noche” y regresarla al lugar que pertenece. Mi oración para hoy: Amado Jesús, cuando te dejo en último lugar, extraño tu voz y continúo haciendo cosas hasta que me acabo. Y como resultado me enredo en mis quehaceres. Yo sé que la vida es ocupada, pero ayúdame a discernir entre lo que es importante y lo que no es importante. Reorganiza mi vida, dándome el verdadero descanso que solo viene de ti. En el nombre de Jesús, Amén. miércoles<, el 5 de agosto Aplicación: Escribe todos los quehaceres que consumen tu tiempo. ¿Hay algunos que no son absolutamente necesarios? Ora por dirección. ¿Necesitas decir que ‘no’ a una o dos cosas para que puedas decir que ‘si’ para que tú y tu familia estén más descansados? Recursos sugeridos: Nuestra página principal Más recursos jueves, el 6 de agosto Puntos para reflexionar: Como mujeres, siempre nos ocupamos de las necesidades de nuestros hijos, la comunidad, nuestra iglesia, el trabajo, nuestros esposos y nuestras casas, y nos dejamos a nosotras mismas fuera de este proceso de cuidado. ¿Qué puedes hacer hoy para cuidarte a ti misma a nivel físico o espiritual? viernes, el 7 de agosto Versículos para recordar: Marcos 6:30-31, "Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.” (NVI) © 2009 by T.Suzanne Eller. All rights reserved. Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional. Laura A. Colón González, editora Judith Hernández: http://www.judithhernandez.blogspot.com Ana Stine Wendy Bello Ángela Vásquez Lupe Coka
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