miércoles, 5 de agosto de 2009
por T Suzanne Eller Miembro del Equipo de conferencistas de Proverbios 31, Ministerios para la mujer Versículo clave: Génesis 1:5, “ A la luz la llamó «día», y a las tinieblas, «noche». Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día.” (NIV) Hoy lee el capítulo entero. Escribe el versículo. Memorízalo martes, el 4 de agosto Devocion: Yo estaba leyendo la Biblia un día y me di cuenta de un gran error en la escritura. Todo el mundo sabe que primero llega la mañana y luego viene todo lo demás. ¿Verdad? Pero allí estaba, bien claro. Génesis 1:5 dice “Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el primer día”. Claro que no era un error. De alguna manera Dios comenzó con el anochecer, el tiempo de descanso, y un día de productividad viene después de eso. Nosotros vivimos en una cultura donde el descanso frecuentemente se ve desde una perspectiva negativa. Cuando trabajamos, trabajamos duro. Cuando jugamos, jugamos duro. Realmente sabemos como llenar nuestro tiempo con una cantidad de actividades: mensajes e información electrónica, limpieza, la alimentación; comprar y preparar la comida, transportación; llevar y traer la familia de una actividad a otra en nuestro carro, los aeróbicos para mantener una vida sana, y mucho más en nuestra lista de cosas para hacer. Nos enfocamos en hacer todo ese trabajo y luego finalmente descansamos. Diecisiete años atrás, a la edad madura de 32, descubrí que tenía cáncer. Yo le dije al doctor que no tenía tiempo para cáncer, pero la enfermedad no consultó con mi horario. Mi vida cambió mientras yo puse a un lado muchas cosas que eran, o yo creía que eran absolutamente vitales. Mientras tanto pasaba por la quimioterapia, cirugías y radiaciones. No era divertido, pero una nueva cosa que salió de todo esto fue una nueva lista de prioridades. ¿Lo primero? Balancear mi vida. Aprendí a como meterme en mi cama y colocar todas las preocupaciones a un lado, descansando mi cuerpo y mi mente. Tranquilizarme un poco cuando la vida se vuelve un poco loca, y pensar en lo que es importante y aquello que no llegó a ser mi meta. Comencé a ver la noche como la primera parte de mi día y ver la mañana partiendo desde el descanso. Esta nueva manera de vivir fue un concepto que cambió mi vida. No solo físicamente, pero también espiritualmente. Recientemente yo tenía dos invitaciones para unas conferencias muy cercanas una a la otra. Mientras se acercaba ese día, mi tiempo con mi Padre celestial se volvió “noche.” Claro que yo me preparé, pero el tiempo espiritual se convirtió en la prioridad por unas semanas. Cuando llegué a la ciudad donde tenía que dar la conferencia, cerré la puerta de la habitación y escuché el corazón de mi Padre en lugar de repasar mis notas. Y un ministerio fructífero salió del descanso. Yo estaba refrescada y llena de la presencia de Dios, en lugar de estar llena de mi propio esfuerzo. ¿Cuantas veces nos sobresaltamos porque estamos fuera de balance? Quisiera poder decir que yo siempre estoy en balance, pero no es así. Hay algunas veces cuando tengo que apaciguarme y reconsiderar mis prioridades una y otra vez. Y si el descanso físico o descanso espiritual han sido dejados para último lugar, tengo que poner todo sobre la mesa y dejarle a Dios que me ayude a escoger para que yo pueda dejar “la noche” y regresarla al lugar que pertenece. Mi oración para hoy: Amado Jesús, cuando te dejo en último lugar, extraño tu voz y continúo haciendo cosas hasta que me acabo. Y como resultado me enredo en mis quehaceres. Yo sé que la vida es ocupada, pero ayúdame a discernir entre lo que es importante y lo que no es importante. Reorganiza mi vida, dándome el verdadero descanso que solo viene de ti. En el nombre de Jesús, Amén. miércoles<, el 5 de agosto Aplicación: Escribe todos los quehaceres que consumen tu tiempo. ¿Hay algunos que no son absolutamente necesarios? Ora por dirección. ¿Necesitas decir que ‘no’ a una o dos cosas para que puedas decir que ‘si’ para que tú y tu familia estén más descansados? Recursos sugeridos: Nuestra página principal Más recursos jueves, el 6 de agosto Puntos para reflexionar: Como mujeres, siempre nos ocupamos de las necesidades de nuestros hijos, la comunidad, nuestra iglesia, el trabajo, nuestros esposos y nuestras casas, y nos dejamos a nosotras mismas fuera de este proceso de cuidado. ¿Qué puedes hacer hoy para cuidarte a ti misma a nivel físico o espiritual? viernes, el 7 de agosto Versículos para recordar: Marcos 6:30-31, "Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.” (NVI) © 2009 by T.Suzanne Eller. All rights reserved. Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional. Laura A. Colón González, editora Judith Hernández: http://www.judithhernandez.blogspot.com Ana Stine Wendy Bello Ángela Vásquez Lupe Coka
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