sábado, 12 de octubre de 2013

Glynnis Whitwer

 
“He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado...” Isaías 49:16 (BLA)
 
Lectura:
 
Como una señal de su amor y fidelidad, una cierta celebridad se hizo un tatuaje en el brazo con el nombre de su amante.  Este acto de devoción fue “permanente” hasta que ella y el amor de su vida rompieron relaciones.  El tatuaje fue quitado inmediatamente y reemplazado por el nombre de otro. ¡Qué clase de amor eterno!
 
La infidelidad abunda.  El egoísmo define nuestra sociedad.  Las relaciones son vistas como algo que se agota en la vida.  El mundo está lleno de corazones rotos y relaciones astilladas por mentiras y rechazos.
 
Cuando alguien que queremos nos deja, nos preguntamos cómo es que un amor que parecía tan verdadero, se volvió una mentira.  ¿Por qué no lo vimos antes?  El rechazo nos deja deprimidas y desesperadas, llenándonos con más mentiras que dicen que no tenemos valor y que nadie nos quiere.  Cuando empezamos a creer estas mentiras, nos sentimos más rechazadas.  Ese es un ciclo peligroso.
 
En el centro de nuestro dolor, en el momento más oscuro, Dios nos habla palabras de verdad a nuestro corazón: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  (Hebreos 13:5, BLA)
 
Aunque otros se olviden de las promesas que nos han hecho, Dios no olvida.  Para que sepamos que él habla en serio, Dios hizo dos marcas eternas y permanentes de su amor fiel.  Primero, en Isaías 49:16 Dios nos dice, “He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado…” (NVI)
 
¿Lo entiendes?  No estamos escritas con un marcador “Sharpie”, ni  con un tatuaje semipermanente que se lava en una semana. No, ni tampoco con un tatuaje permanente a todo color que se puede remover.  Dios nos ha grabado en las palmas de sus manos.  Es una marca que no se puede quitar.
 
Entonces, Dios hizo su segunda marca de fidelidad con la sangre de Jesús.  Efesios 2:13: “Pero ahora en Cristo Jesús, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo.” (NVI)”  La cruz es nuestro recuerdo de ese amor.
 
Aunque muchos caigan alrededor de ti, tú eres apreciada y amada por Dios Todopoderoso.  Hoy Él toma tu rostro entre sus manos, manos que tienen tu nombre grabado para que recuerdes que Él te escogió y nunca te dejará.
 
Padre de los cielos, tú eres fiel y eres la Verdad.  Gracias por nunca cambiar y por amarme con un amor eterno.  Ayúdame a amar a otros con el mismo tipo de amor.  Perdóname mi egoísmo y las veces en que no he amado como tú.  En el nombre de Jesús, amén.
 
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Reflexionar y responder:
¿Cuáles son algunas razones comunes por las que la gente es infiel?
 
Algunas veces creemos que Dios nos ha olvidado.  ¿Cuáles son algunas circunstancias que pueden provocar que pensemos así?
 
Lee Isaías 49:14-16.  ¿Con qué o quién compara Dios su amor?
 
Algunas veces somos nosotras quienes hemos mentido o sido infieles a otros.  ¿Es ese tu caso?  Si es así, confiésalo al Señor y ve a la persona que has ofendido y pídele perdón.
 
Piensa en alguien que te ha mentido.  Ahora piensa en nuestro Dios que nunca miente.  Dale alabanzas al Señor por su fidelidad.  Ofrécele perdón a la persona que te ha mentido.
 
Versículos poderosos:
Salmos 20:7, “Algunos confían en carros, y otros en caballos; mas nosotros en el nombre del Señor nuestro Dios confiaremos.” (BA)
 
2 Corintios 1:20, “Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Él todas son sí; por eso también por medio de Él, Amen, para la gloria de Dios por medio de nosotros.” (BA)
 
Josué 1:9, “¿No te lo he ordenado yo?  ¡Se fuerte y valiente!  No temas ni te acobardes, porque El Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.” (BA)
 
Hebreos 10:23, “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es Él que prometió.” (BA)
 
Miqueas 7:7, “Pero yo pondré mis ojos en el Señor; esperaré en el Dios de mi salvación; mi Dios me oirá.” (BA)
 
© 2013  de Glynnis Whitwer. Todos los derechos están reservados. 

Gracias por su ayuda en la traducción de esta lectura:
   y las que traducen las lecturas:
     Ana Stine  
     Waleska Nickerson 
     Karina Córdova
     Cony Villareal


Van Walton. Directora del ministerio para latinas 
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