lunes, 20 de septiembre de 2010
por Melissa Taylor

Miembro del Equipo de conferencistas                                                                  de Proverbios 31, Ministerios para la mujer


Versículo clave:

Filipenses 4:19 “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.” (NVI)

Lectura:

¿Es Dios suficiente? Es una pregunta donde las circunstancias de mi vida me fuerzan a ir. La conclusión a la que he llegado es que Dios no solo es suficiente, sino que tiene que serlo. También he llegado a la conclusión de que se requiere un esfuerzo de mi parte para mantenerme consciente de esto.

Cuando era niña, yo no comprendía mi necesidad de Dios, pero si me daba cuenta de que tenía una necesidad que no estaba satisfecha. Fui abusada sexualmente cuando solo tenía siete años. Mi padre abandonó nuestra familia cuando yo tenía once años. Ambas circunstancias me dejaron deshecha, y no entendía como Dios podía traer sanación en ese momento. Pasé muchos años tratando de curarme a mí misma y hacerme sentir mejor. Nada funcionó.

A medida que iba creciendo, y empecé a pasar de ser una cristiana quien simplemente creía a una cristiana que estaba activamente involucrada con Jesús, mi vida comenzó a cambiar. Debido a que tenía conversaciones con Él directamente y leía su palabra sistemáticamente, mi vida fue retada. Aprendí que cuando los golpes fuertes vengan, y vendrán, yo necesito hacerme una pregunta para seguir adelante. “¿Es Dios suficiente?”

Cuando una amiga me traiciona, ¿es Dios suficiente?

Cuando necesito perdonar a alguien por algo que parece imperdonable, ¿es Dios suficiente?

Cuando mi hijo(a) tiene problemas que están fuera de mi control, ¿es Dios suficiente?

Cuando mi matrimonio está a punto de la destrucción, ¿es Dios suficiente?

Cuando alguien no me perdona, ¿es Dios suficiente?

Cuando mi madre esta muriendo de cáncer, ¿es Dios suficiente?

Cuando otros no reconocen mi valor, ¿es Dios suficiente?

Cuando estoy agobiada profesionalmente, ¿es Dios suficiente?

Cuando alguien que amo usa palabras que me lastiman, ¿es Dios suficiente?

Cuando tengo deudas y no sé cómo voy a pagar mis cuentas, ¿es Dios suficiente?

Cuando se me recuerda algo que hice en el pasado, ¿es Dios suficiente?

Cuando hay confusión en el mundo, ¿es Dios suficiente?

Cuando mi salud se deteriora, ¿es Dios suficiente?

Cuando estoy decepcionada y defraudada con mi vida, ¿es Dios suficiente?

Justo anoche me senté en mi habitación a llorar. Aquí estaba nuevamente preguntando: “¿Es Dios Suficiente?”. Abrí una caja llena de versículos bíblicos personalizados que alguien muy especial me regaló. Comencé a leerlos en voz alta. Versículo por versículo empecé a combatir los pensamientos que me estaban paralizando al hacerme dudar de mí misma. Lo que descubrí es la conclusión a la que siempre llego cuando me pregunto: ¿es Dios suficiente? Sí lo es.

Puedo perder todo en la vida. No tengo absolutamente nada aquí en la tierra que esté garantizado. Sin embargo, si lo pierdo todo, voy a estar bien porque nadie puede quitarme mi identidad en Cristo. Ya sea que viva en una mansión en una colina o en una casucha en el pantano, yo tengo a mi Jesús. Ya sea que el mundo esté conmigo o en mi contra, yo tengo a mi Jesús. Cuando estoy derrotada, me coloco de rodillas y allí encuentro a mi Jesús. Su palabra está sembrada muy dentro de mi corazón y yo la creo toda.

Cuando la vida comienza a ser más de lo que tú piensas que puedes soportar, no te rindas. Y ciertamente no creas las mentiras que quizá estés considerando en tu cabeza. En cambio, pregúntate a ti misma: “¿es Dios suficiente para mi?” La respuesta pudiera cambiarlo todo.

Querido Señor, ayúdame a entender que el secreto para estar satisfecha en todas las circunstancias eres tú. Ayúdame en todo momento a estar consciente de tu presencia en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.


Pasos para la aplicación:

Valora honestamente si Dios es suficiente en tu vida. ¿Te parece que necesitas y deseas más? Recuérdate a ti misma que Dios te conoce por dentro y por fuera. Él te ama sin importarle nada y siempre lo hará.

Recursos relacionados:

¿Qué hago ahora? 

Màs recursos 


Puntos para reflexionar:

¿Que puedes hacer hoy para recordarte a ti misma que Dios es suficiente?

¿Existe alguna situación en tu vida que necesitas entregarle al Señor?


Versículos que te darán fuerza:

Salmos 33:4, “Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.” (RVR 1960)

Isaías 46:3b-4, “Oídme, O casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mi desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz.” “Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportare yo; yo hice, yo llevare, yo soportare y guardare.” (RVR 1960)



© 2010 de Melissa Taylor. Todos los derechos están reservados.


Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Wendy Bello, editora

Judith Hernández 
Ana Stine 
Natasha Curtis
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