lunes, 11 de octubre de 2010
por Melissa Taylor
Miembro del Equipo de conferencistas
de Proverbios 31, Ministerios para la mujer


Mateo 7:7, “Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá." (NVI)

Lectura:

Debido a que yo he compartido muchas veces los problemas (¡y triunfos!) que he experimentado en mi matrimonio, muchas mujeres me hacen preguntas como estas:

"¿Cómo sobrevivió tu matrimonio?"

"¿Qué harías si tu esposo no quisiera ir a recibir consejería matrimonial?"
"Yo ya no quiero a mi esposo. ¿Y ahora que hago?"

"¿Qué haces cuando estás cansada y tu esposo quiere tener relaciones contigo?”

“¿Qué haces si tu esposo no es cristiano?”

Desearía saber como responder a todas estas difíciles preguntas. Más no siempre lo sé. Pero sí sé a Quien hacerlas… El Señor tiene la respuesta.

He aprendido a orar y a escuchar lo que Dios desea decirme al respecto. También he aprendido a estar conforme con Sus respuestas. Por años yo oraba pidiéndole a Dios que cambiara a mi esposo, Jeff. Pero un día obtuve un libro titulado The Power of a Praying Wife (El Poder de la Esposa que Ora).

Yo pensaba que si oraba diligentemente por mi esposo, todo en mi matrimonio se arreglaría. Yo abrí mi libro, lista para aprender a como cambiar a mi esposo con mis oraciones. ¡Imagínense mi sorpresa cuando leí que yo debía orar que Dios me cambiara a mí primero!

Conforme empecé a orar por mí, también empecé a orar por Jeff, que el Señor hiciera Su obra en nuestros corazones. El cambio no fue rápido, pero poco a poco empecé a notarlo.

También aprendí que antes de esposa, soy hija de Dios. Aunque mi relación matrimonial no dure para siempre, mi relación con el Señor es eterna, y es la relación en la cual debo poner mi principal enfoque. Cuando mi relación con Él está bien, todo trabaja mejor. Y aunque no todo sea perfecto en mi vida, yo estoy bien.

La próxima vez que te preguntes, “¿Cómo va mi matrimonio?” Pregúntate primero, “¿Cómo está mi relación con Cristo?” Pues de esa relación, todo lo demás se desenvuelve.

Amado Señor: Por favor ayúdame a entregarte los deseos de mi corazón. Trabaja en mi matrimonio, empezando conmigo. En el Nombre de Jesús. Amén.

Pasos para la aplicación:

Comprométete a pasar tiempo con el Señor, solos los dos, cada día durante una semana.

Recursos relacionados:

Quienes somos 
Más recursos  

Puntos para reflexionar:

¿Cómo puedo cambiar mi relación matrimonial?

¿Será posible que sea yo quien necesite cambiar?


Versículos que te darán fuerza:

Gálatas 6:9, "No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos." (NVI)

Marcos 11:24-25, "Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán. Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados." (NVI)

© 2010 de Melissa Taylor. Todos los derechos están reservados.

Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Wendy Bello, editora

Judith Hernández  

Ana Stine 
Natasha Curtis

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