lunes, 4 de octubre de 2010
por Lysa TerKeurst                                                                                              Miembro del Equipo de conferencistas
de Proverbios 31, Ministerios para la mujer

1 Timoteo 6:18, “Enséñales que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, generosos y prontos a compartir…” (LBLA)

Lectura:

Parece como si no pudieras ver hacia alguna parte sin tener el recordatorio de la difícil situación económica. En el ultimo par de años el porcentaje de desempleo en nuestra nación ha sido el mas alto en los últimos 60 años. Amigos y familiares están sufriendo debido a la perdida de trabajos, inversiones saliendo mal y recortes que parecen estar en todas partes.

Tengo un amigo que ha sido dueño de un exitoso lote de venta de automóviles por más de 30 años. Este hombre y su familia han sido pilares en su comunidad que los conoce por su generosidad y su amable espíritu cristiano. Sin embargo el año pasado, él se declaró en bancarrota y literalmente perdió todo incluyendo sus carros.
Si eso no es irónico, no sé que lo será.

Entonces, yo tuve que tener una pequeña discusión con Dios acerca de lo triste de esta situación. Yo se que Dios es el gran proveedor, entonces ¿por qué no está proveyendo para mi amigo?

Esta es una pregunta razonable considerando lo terrible e injusta que parece esta situación.

Cuando me encuentro con situaciones que son para mi difíciles de entender, tengo que parquear mi mente en lo que yo sé que es vedad. Mantener mi mente saturada con la verdad, mantiene a Satanás alejado de murmurarme presunciones peligrosas, acusaciones falsas y errores de fe por la perspectiva.

Entonces, ¿cuál es la verdad en esta situación? ¿Cuál es la verdad sin importar la situación que estemos pasando?

Dios es un buen proveedor.

Esta es la verdad. Es allí donde debo mantener mi mente. Esta es la realidad que debe saturar mis pensamientos. Esta verdad sobresale entre nuestras circunstancias difíciles para ver la vida desde una perspectiva fuera de nuestra realidad que grita.

Dios provee ricamente para nosotros con todo lo que necesitamos. Por lo que debo creerle a Dios que Él está proveyendo para mi amigo. Lo que está en frente de mi amigo es la provisión de Dios. Dios no ha parado de proveer solo por que mi amigo está en una situación financiera difícil. Esta situación no agarró a Dios fuera de guardia. A Dios no se le han acabado los recursos para ayudar a mi amigo.

Parte de la perfecta provisión de Dios para mi amigo es el pasar por esto. Puede ser que a mi no me guste. Puede ser que yo no lo entienda. Pero por que mi amigo conoce y ama a Dios, tengo paz en que él saldrá de esto.

La Biblia nos dice en Filipenses 4:8-9 que si pensamos en lo verdadero, la paz de Dios estará con nosotros. Y ultimadamente, ¿no es paz lo que queremos? Eso es lo que realmente quiero para mi amigo. Quiero que este precioso hombre y su familia tengan paz más de lo que quiero que su negocio se salve, sus finanzas se restauren y que toda su vida vuelva a ser la de antes y todo quede en su lugar.

Gloria a Dios. Su paz es complemento del camino verdadero. Entonces, querida hermana, parquea tu mente en su verdad hoy. Y mira la provisión perfecta de la paz de Dios llenar cualquier sequedad o dolor que tú estés experimentando en este momento.

Amado Dios, gracias por ser mi proveedor cada día. Ayúdame a no temer en estos tiempos difíciles. Por el contrario ayúdame a creer en ti y tus caminos más cada día. Mi deseo en enfocarme en lo que es verdadero y creerte que tu harás de los lugares rocosos lugares suaves. En el nombre de Jesús.

Pasos para la aplicación:

Cada vez que pensamientos de desaliento vengan a tu vida hoy, remplázalos:

- con un verso de la palabra de Dios.
-con la verdad de que Dios es un buen proveedor y que su amor inquebrantable por ti no está temblando.
- buscándole a Él y clamando a Él, pues Él siempre está cerca.

Recursos relacionados:

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Más recursos

Puntos para reflexionar:

¿Como puede la paz de Dios restaurarte hoy?

¿Puede ser que este devocional de hoy está aquí para recordarte que Dios te ve y se preocupa por tu situación?
Versículos que te darán fuerza:

Salmo 84:1-2, “¡Cuán preciosas son tus moradas, O SEÑOR de los ejércitos! Anhelaba mi alma, y aun deseaba con ansias los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo.” (LBLA)

Isaías 26:3, “Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.” (LBLA)

© 2010 de Lysa TerKeurst. Todos los derechos están reservados.

Gracias por su ayuda en la traducción de este devocional.

Wendy Bello, editora

Judith Hernández http://www.judithhernandez.com

Ana Stine 
Natasha Curtis
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