Micca Monda Campbell
Miembro
del Equipo
de Conferencistas de Proverbios
31,
Ministerios para la mujer
Respondió Jesús:
“--No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios
se manifiesten en él.” Juan 9:3 (RV 1995)
Lectura:
Jesús tenía una forma única de aclarar conceptos erróneos al ayudar a
la gente a ver la verdad tal y como es. Por ejemplo, en Juan 9 nos
encontramos con Jesús refutando la explicación tradicional del
sufrimiento cuando sus discípulos apuntan a un hombre ciego de
nacimiento y le preguntan: "¿Quien pecó, este hombre o sus padres?" En
otras palabras, querían saber por qué merecía la ceguera. Jesús
responde francamente: "Ni este hombre ni sus padres pecaron, pero esto
sucedió para que la obra de Dios pueda mostrarse en su vida".
Los discípulos buscaban detrás para averiguar por qué el hombre estaba
ciego. Jesús redirige su atención señalando hacia adelante y hacia
arriba con una perspectiva nueva y diferente.
Por lo general, nuestra perspectiva determina nuestra respuesta a los
desafíos o sufrimientos. Cuando nuestro enfoque está en nosotros mismos
o en las circunstancias, nuestra respuesta natural es el miedo, la
inseguridad, las murmuraciones y la desesperación. Lo sé. Me ha pasado
muy a menudo. ¿Y a ti?
Sin embargo, Jesús redirige nuestro enfoque y nuestras preguntas. De
esta manera, nos hace ver el sufrimiento bajo una nueva luz que
contradice la vieja tradición. No todo el sufrimiento es consecuencia
directa del pecado. El dolor tiene un propósito superior en nuestras
vidas. No está ahí necesariamente porque lo merecemos. Es para mostrar
la gloria de Dios.
El sufrimiento es para perfeccionarnos. Santiago dice que nos hace
perfectos y completos, sin que nos falte nada (1:4). El dolor nos
impulsa a buscar el corazón y la voluntad de Dios.
Quizá tú y yo lo hemos visto de manera equivocada. Hemos mirado hacia
atrás, por el espejo retrovisor de la vida y nos hemos preguntado:
"¿Por qué? ¿Qué hice yo para merecer esto?" En cambio, deberíamos
avanzar y hasta preguntar: "¿Cuál es el propósito de mi dolor? ¿Cuál es
el resultado final? ¿Qué está Dios intentando hacer, conseguir o
enseñarme?"
Este tipo de preguntas nos permite mantener la esperanza en el futuro.
Nos recuerda que nuestro sufrimiento puede ser transformado o cambiado.
Las tragedias y las dificultades como la pérdida de un cónyuge, un
hijo, una extremidad, un trabajo, o una casa pueden utilizarse para
mostrar la obra de Dios y nos hacen más como Jesús.
¿No es tiempo de que tú y yo busquemos arriba? Un enfoque ascendente
provoca una respuesta sobrenatural que refleja confianza en Dios,
mientras é produce su obra gloriosa en cada uno de nosotros.
Amado Padre, dame
una nueva perspectiva hoy. Ayúdame a ver el significado real de mi
sufrimiento. Permíteme confiar en ti con el buen trabajo que estás
logrando mi vida a través de este dolor. Quiero que seas glorificado
durante este proceso. Dame la fuerza que necesito para lograrlo. En el
nombre de Jesucristo, Amén.
Pasos para la
aplicación:
Elige no mirar en el espejo retrovisor de la vida. En cambio, mira
hacia adelante. Pregúntale a Dios: "¿Qué fin tiene mi sufrimiento?
Busca evidencias de cómo Dios está refinando tu fe y carácter para que
se parezcan a Él.
Recursos
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tanto, agradecemos muchísimo todas y cada una de las compras que hagas
con nosotros. ¡Gracias!
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hago ahora?
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Puntos
para reflexionar:
¿Qué crees que Dios está tratando de lograr en tu vida a través de tu
sufrimiento? El ciego había aprendido algo acerca de Cristo después de
ser sanado. ¿Qué has aprendido sobre Cristo en tu experiencia?
Versículos que te
darán fuerza:
1 Pedro 4:12-13, Queridos amigos, no se sorprendan de las pruebas de
fuego por las que están atravesando, como si algo extraño les
sucediera. En cambio, alégrense mucho, porque estas pruebas los hacen
ser partícipes con Cristo de su sufrimiento, para que tengan la inmensa
alegría de ver su gloria cuando sea revelada a todo el mundo. (NTV)
© 2011 de Micca Monda Campbell. Todos los derechos están
reservados.
Wendy Bello,
editora
Judith
Hernandez
Ana Stine
Natasha
Curtis
Waleska
Nickerson
Veronica Young
lunes, 26 de septiembre de 2011
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