sábado, 14 de septiembre de 2013

LuAnn Prater


"Muchos de los samaritanos que vivían en aquel pueblo creyeron en él por el testimonio que daba la mujer: ‘Me dijo todo lo que he hecho.’ " Juan 4:39, (NVI)

Lectura

"La mujer en el pozo" sin lugar a dudas representa una fotografía de muchas mujeres, incluidas tú y yo. Cargamos a lo largo de nuestras vidas con etiquetas que nos gustan muy poco… adictas, incapaces, tímidas, creídas, chicas de compañía, gordas, arrogantes, estúpidas, improductivas, derrotistas, alcohólicas, mezquinas, indignas. Muchas de estas etiquetas acompañaron a " la mujer en el pozo" durante mucho tiempo.

¿Quién fue esta mujer? Si no estás  familiarizada con su historia, entonces detente un momento para leer (Juan 4:1-30). ¿Cuál fue su procedencia? No tenemos muchos detalles. Pero esta mujer desarrolló  un desesperado viaje interior, por encontrarse a ella misma y el valor significativo que podría despertar en un hombre.

Un encuentro entre ella y Jesús llevó a dos vidas a unirse y al cambio de una de ellas para siempre.  A través de Jesús ella encontró el amor  y el valor que desesperadamente había buscado.  Su historia trae esperanza, aun en nuestro tiempo cuando el divorcio destroza alrededor de  dos millones de víctimas en un año, dejando vidas y corazones partidos. Sospecho que esta mujer estaba sufriendo de "si solamente…" el cuestionarnos la vida, conduce a este estado de dolor: si, solamente no hubiera tomado esa decisión…, si solamente tuviera a mi lado un esposo que me valorara más como mujer…, si solamente mis hijos me respetaran…, si, solamente mis padres fueran diferentes…, si solamente…

Si  solamente…

La semana pasada hablé a un grupo de 100 mujeres, 90 de ellas me dijeron que se sentían sin valor, improductivas, no amadas, sin importancia.  El escuchar esto partió mi corazón, porque una vez yo creí estas mentiras también. Traté de encontrar mi valor en un hombre, en mis hijos, en mis amigos sin darme cuenta de que el amor de Dios estaba a mi disposición, que no tenía que pagar nada por él y que me llenaría completamente.

La vida suele tornarse monótona, si continuamos haciendo lo mismo una y otra vez, y otra vez, encontraremos una satisfacción pasajera, pero siempre volveremos a tener sed. Tratamos de saciarla, con diferentes hombres, mejores trabajos, casas grandes, y otras cosas sin un resultado perdurable.

Vivimos en un mundo herido, escogemos vivir en el pasado, y eso nos impide la vida que Dios ha destinado para nosotras.  Cargamos un equipaje que no es la  realidad. Dios quiere darte una vida abundante. Si solamente lo aceptas  te daría agua y dejarás tu sequía en el polvo.

Padre, oro por cada mujer que ha sido tocada por el dolor de pasar por un divorcio.  Si es esposa  o hija, te  pido  que vean su valor reflejado en ti. Sin lugar a dudas, Padre, tú viste un valor especial en la mujer en el pozo. Te pido que lo muestres a cada una de tus hijas. Enséñanos a tomar de tu agua cada día para tener vida en abundante.  En el nombre de Jesús, amén.

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Reflexionar y responder: 
Observa a las personas de la Biblia quienes llamaron amigo a Jesús. No fueron personas perfectas, solo estuvieron dispuestas a seguir un Salvador perfecto.

Haz la promesa de nunca repetir la frase "si solamente…"

¿Por qué medito en el pasado y no me concentro en el Señor?

¿Cómo puedo reflejar el perdón  de Dios en los corazones heridos?

¿Cuándo le diré a Satanás: “No más, es suficiente”?  Hoy es el día para dejar el pasado a un lado y recibir el agua de vida que Cristo te ofrece y tener una vida abundante.


Versículos poderosos:
Juan 4:13 -14, "Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed --respondió Jesús--, pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna." (NVI)

Juan 16:24, "Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa." (NVI)

Filipenses 3:13, "Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante." (NVI)

© 2013 de LuAnn Prater.  Todos los derechos están reservados.



Gracias por su ayuda en la traducción de esta lectura:

Wendy Bello, editora
Van Walton Directora del ministerio para latinas
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